Blog

Claves para crear una empresa de catering

imagen de un mostrador de catering

Dentro de la gastronomía, hay un sector que se encuentra en definitivo crecimiento que es el de las empresas de catering. Se trata de empresas que, o bien cocinan en directo en un determinado tipo de eventos, por ejemplo: una paella, o una barbacoa, o bien, y esto es lo más común, desplazan los alimentos a algún lugar previamente acordado con el cliente y los sirven.

A pesar de que los trámites para la constitución y funcionamiento de este tipo de empresas no son complicados, hay un grado de intrusismo muy importante en el sector, lo que perjudica, no solo la imagen sino la competencia con las empresas que sí cumplen todos los requisitos.

Desde Chef & Law, queremos darte todas las claves para crear y mantener tu empresa de catering, sin problemas legales ni preocupaciones.

En primer lugar es necesario determinar a qué tipo de cliente vamos a dirigir nuestra empresa, ya que no es lo mismo montar un catering para dar servicio a un colegio, que para ofrecer servicios a particulares. En el primer caso, la inversión en instalaciones y producto va a ser mucho mayor. Sin embargo, hoy en día está cada vez más de moda la organización ya no solo de eventos clásicos como bodas o bautizos, sino también de eventos para empresas, que prefieren reuniones más privadas en establecimientos con encanto a la hora de celebrar las fiestas de empresa o reuniones de trabajo en las que se sirve comida.

Dependiendo de a qué publico nos vayamos a enfocar elegiremos la forma de la empresa, y a partir de ahí, es necesario obtener todas las autorizaciones que la Ley exige:

  • Licencia Municipal, ya que, si tenemos unas instalaciones donde se cocinan los alimentos, deberán tener su correspondiente salida de humos y está sujeta a la inspección municipal.
  • Autorización sanitaria de funcionamiento e inscripción en el Registro General Sanitario de Alimentos. La autorización debe solicitarse en la Consejería competente y ellos mismos tramitan la inscripción en el Registro (RGSA), que es estatal.
  • Tarjeta de transporte, necesaria si la empresa tiene vehículos para transportar los alimentos, que además deben ir en las condiciones de frío y conservación adecuadas.
  •  Certificados de Manipuladores de alimentos, para todas las personas que vayan a trabajar elaborando, envasando o distribuyendo los alimentos.
  • Controles de la empresa y cumplimiento normativo. Una vez iniciada la actividad, hay que aplicar sistemas permanentes de autocontrol para identificar peligros alimentarios, determinar los puntos de control críticos en la elaboración de los alimentos, establecer límites a dichos puntos, medidas correctoras… Además de disponer de comidas «testigo» para que las autoridades competentes puedan realizar estudios epidemiológicos.
  •  Seguro de responsabilidad civil, para el caso de intoxicaciones o cualquier otro problema que pudiera surgir en el desarrollo del servicio.

De cara a los clientes, les da seguridad contratar una empresa que pueda acreditar el cumplimiento de esta normativa, ya que ello garantiza la seguridad alimentaria, así como la higiene y salubridad de los alimentos que nos van a servir, por lo que merece la pena el esfuerzo. Además, la falta de estas autorizaciones puede dar lugar a importantes sanciones, e incluso al cierre de la empresa, por lo que, como siempre, más vale prevenir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *